
José Guadalupe Posada (1852-1913) es un artista mejicano que representa el modelo de los que serán transcendentes tras la muerte. Vivió toda su vida pobre como las ratas, quizás desde el rechazo que ya su familia diese a sus ganas de hacer grabados pasando por los problemas que soportó a causa de su ideología progresista. Gran parte de su carrera se desarrolló en las secciones de humor de los periódicos mejicanos.

Lo que más me llama la atención es la limpieza del grabado, con figuras que parecen recortables y con sombras conseguidas a base de trazos paralelos o de vaciado directamente de campos enteros. Algunos planos parecen incluso tendentes al cubismo, en un universo en el que la cultura de la muerte mexicana inunda la cotidianidad.

